Al pie de la presa de Riaño sale la desviación que conduce al pueblo de Remolina. Es un pueblo cuidado, apretado, de calles estrechas y casas bien conservadas y remozadas de arquitectura ganadera, (famosos han sido sus pastores trashumantes), aunque hoy los ganaderos han desaparecido. Su altitud es de unos 1.100 m. Ver mapa




Remolina está situado en un estrecho valle que forma el río del mismo nombre. En su término hay destacables hayedos (El Neredo, Las Tejas y Los Cotarrales) y elevadas cumbres como Pico Loto, La Muga y Peña Blanca. En el Castro de Peñalba y de La Mesa hubo gente prerromana.